Hace unos días tundió en las redes la noticia de que salía el primer auto volador del mundo, el “AeroMobil” sin embargo, uno de los primeros prototipos de este auto, voló por primera vez hace más de 8 ocho años en una de sus versiones para demostrar las capacidades del concepto y poco tiempo después de su primer vuelo, en mayo del 2015 sufrió un accidente en el aeropuerto de Nitra en Eslovaquia durante un vuelo de prueba en que el auto entró en pérdida durante un giro que lo llevó en barrena contra el suelo. Gracias al paracaídas balístico el piloto pudo sobre vivir a dicho accidente y del cual se recuperó en poco tiempo.
En realidad, lo que sucedió hace pocos días fue la divulgación del video promocional donde aseguran que será el primer auto volador que será comercializado en serie de forma regular. En esta publicidad aseguran que en 2023 estará disponible la versión de dos pasajeros para la venta al público y para 2025 esperan tener la versión de 4 pasajeros lista para ser comercializada.
AeroMobil no es un vehículo sacado de la manga, en realidad tiene abolengo en las venas. Su pedigrí automotriz proviene de marcas como BMW, Aston Martin, McLaren, los F-1 de Mercedes Benz y de Ferrari, mientras que su parte aérea proviene de líderes de la industria como Diamond Aircraft, Lockheed Martin, Airbus, Rolls Royce, Rotax entre otros.
Sin emabrgo, aunque el AeroMobil ha demostrado sus capacidades como auto y como avión e incluso ha obtenido certificaciones para su vuelo de manera privada, hay muchas otras cuestiones que pueden poner el futuro comercial de dicho vehículo en duda. Como por ejemplo ¿quién podrá volarlo y desde donde será legal volarlo? La teoría dice que para poder volar este vehículo se requerirá de una licencia de al menos piloto privado, pero al poder volar desde cualquier lugar ¿habrá realmente una manera de controlar quién y en donde vuela? Esta es solo una de tantas cuestiones legales que podrían limitar su comercialización en todas partes del mundo, habrá países que sean más condescendientes que otros, pero la mayoría creo que pondrán tantas exigencias, que será un proceso administrativo quién finalmente mantenga las alas del AeroMobil en tierra y quizá en riesgo el futuro de la compañía.
¿Realmente será el auto volador que finalmente logrará la comercialización masiva?